El bullying, una forma de violencia que no es juego para niños

Los niños y adolescentes suelen bromear entre ellos como una forma de divertirse y pasar el rato. No obstante, es importante conocer el límite del llamado "chalequeo" (en Venezuela esta palabra significa bromear), ya que podría transformarse en bullying o acoso escolar.

El diario El Carabobeño entrevistó a Fernando Pereira, coordinador general del Centro Comunitario de Aprendizaje por los Derechos de los Niños y la Adolescencia (CECODAP), en el cual se conversó sobre este fenómeno.

15 enero 2013

El bullying, una forma de violencia que no es juego para niños

 Gabriela Espinoza F.
gespinoza@el-carabobeno.com
Detrás de la agresión hay una relación de poder y dominio para demostrar que existe una persona capaz de maltratar a otra. Un ejemplo de esto es el acoso escolar o “bullying”, una forma de agresión, en el que un estudiante arremete de manera sistemática e intencional contra uno de sus compañeros. 
Este tipo de violencia puede ser verbal, psicológica o sexual. Los medios para atacar son varios, pero el más común es el ciberacoso, que se realiza a través de las redes sociales. El coordinador general del Centro Comunitario del Aprendizaje por los Derechos de los Niños y la Adolescencia (Cecodap), Fernando Pereira, explicó que en este fenómeno se presentan tres perfiles: el agresor, la víctima y los testigos u observadores, que muchas veces se suman a las acometidas. 
Una muestra de esto, es el caso de Vicente -nombre ficticio-, estudiante de 4to grado que siempre colaboraba con su maestra en las actividades religiosas del colegio. Esto valió para que un grupo de sus compañeros comenzara a ofenderlo verbalmente de manera sistemática. 
Luego de unos días el niño empezó a perder el interés por asistir a clases, por lo que bajó su rendimiento y presentó enfermedades recurrentes sin existir un medio aparente de contagio. Para Fernando Pereira este tipo de casos demuestra que la víctima somatiza las agresiones sin que los docentes, y compañeros se den cuenta de la situación que enfrenta el estudiante. 
Planteles
El “bullying” puede presentarse en cualquier institución, tanto públicas como privadas. Pereira aseveró que el acoso es más evidente entre escolares de 4to grado, en los que mantiene un ataque frontal, por lo que son más perceptibles. 
A diferencia de los adolescentes que son más cuidadosos para evitar llamar la atención de los docentes. En cada edad este acoso escolar se manifiesta de manera diferente. El especialista instó a padres y directivos de planteles a prestar atención ante conductas irregulares. 
Consecuencias
Las secuelas de estos actos dependerá de cómo reaccione la víctima. Fernando Pereira explicó que éstas pueden presentarse como depresión, falta de apetito, o problemas para conciliar el sueño. “Algunas veces pueden atentar contra ellos mismos antes de seguir siendo objeto de burlas que no puede manejar”.  
La mayoría de las veces el afectado tiene sentimientos de culpa, vergüenza y miedo. “Ellos temen ser como son o decirle al maestro por lo que está pasando por posibles reacciones de las personas que los ofenden o de los profesores que se ciegan”, lamentó Pereira. 
En el ámbito mundial existen estudios que revelan la percepción que tienen los alumnos sobre el bullying. Aunque en Venezuela no hay datos oficiales sobre el acoso escolar, Cecodap realizó hace tres años un análisis cualitativo con 300 estudiantes de los últimos niveles de educación básica y primeros de diversificado de la ciudad de Caracas, en el que se constató que un 40% de los encuestados tenía conocimiento de este tipo de maltratos en sus salones de clase. 
El especialista cuestionó que cada día los niños y niñas hacen de la violencia un modo normal para relacionarse. “De alguna manera los chicos están expresando a través de estas prácticas la agresión que ven en su entorno”.  
Pese a que los acosos se han mantenido a través del tiempo, debido a que existe una sociedad cada vez más violenta, el coordinador de Cecodap considera que las personas han tomado conciencia que están frente a una forma de violencia y que el “bullying” no es un juego de niños. 
Cómo enfrentarlo
Estar atento en la comunicación de sus hijos y sobre cualquier tipo de agresión, o hecho irregular del que sean víctimas, como un uniforme roto o que se le extravíen los libros son las recomendaciones de Fernando Pereira para evitar estos tipos de maltratos.